¿Lo das todo en la cancha?

¿Lo das todo en la cancha?

Hace unos días y acompañado de algunos amigos, surgió el típico debate futbolístico alrededor del nuevo partido del siglo  y en el transcurso de esa acalorada discusión –todos sabemos que el futbol saca de nosotros nuestros instintos más primitivos- alguien dijo un comentario que me gustaría analizar contigo: “¡Con lo que cobran, y encima jugando al futbol! … yo lo daría todo ¡me comería hasta el césped!”

Aquello me hizo recapacitar acerca del trabajo y del talento… y acerca de nuestro camino en la búsqueda del éxito personal. Aquella frase denotaba algo que llevamos en nuestro interior impreso: con una buena remuneración, realizando una actividad que nos apasione, lo  daríamos todo en nuestra empresa y yo me pregunto ¿y sin estos dos componentes? ¿no damos el 100% en nuestro trabajo?
Uno de los grandes errores que hay que esquivar es el de creer que desarrollamos un trabajo inferior a nuestro talento, dado que de esta manera estamos poniéndonos cortapisas a nuestros triunfos venideros. Si tenemos talento, que lo tenemos todos, y nos esforzamos y centramos en lo que hacemos acabaremos llegando donde merecemos estar, esto no lo dudes.
El talento crece con ejercicio, no debemos esperar a que nos llegue lo que deseamos para entonces calentar y ponernos a hacer “flexiones”, quizás sea demasiado tarde, sino que debemos hacer gimnasia siempre, todos los días, preparando la maquinaria para que esté siempre a punto. Recuerda que el éxito es un camino, una actitud vital, no un objetivo ¡ Y puede aparecer en cualquier momento!
Viéndolo desde otro punto de vista, el éxito está estrechamente vinculado a la honestidad, a la ética, por lo que si no somos honestos con nuestra forma de afrontar la vida, con nosotros mismos, con nuestra forma de ganarnos la vida,  y con los demás, difícilmente el éxito feliz llamará a nuestra puerta, si aparece, será un mero espejismo, una ilusión disfrazada de dinero, fama, aparente felicidad, o lo que sea ,pero desaparecerá como las nubes después de una tormenta primaveral, y nos devolverá a nuestra dura realidad.
Debemos cambiar nuestra forma de pensar de raíz,  lo importante es que de nuestra cabecita erradiquemos la idea de preguntarnos ¿qué es lo que mi trabajo me da a cambio?, pues ello nos puede traer insatisfacción y frustración,  y debemos introducir la idea que nuestra situación evolucionará si estamos dispuestos a pensar en lo que nosotros podemos poner encima de la mesa, y no lo que cogemos de ella, John F. Kennedy dijo a sus compatriotas lo mismo, pero con otras palabras: “No te preguntes que puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país”.
De esta forma nuestra motivación cambiará y el éxito irá apareciendo en nuestras vidas de una u otra forma ¿o no te acuerdas que eres el imán más poderoso del mundo?
Recuerda que todos podemos crecer estemos donde estemos, depende de nosotros  ¿no crees?
El éxito es un camino, una actitud vital, no un objetivo - ¡Compártelo!    
¡Te deseo un día grandioso!
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César Álvaro

Cofundador de www.ununiversomejor.com y curioso investigador de todo lo relacionado con la felicidad y el éxito. Tratando de sacar lo mejor de mi y de todo lo que me rodea. Con muchos sueños por cumplir y muchísimas ganas de dar guerra por muchos años. ¡Me encanta la vida!
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  • En mi opinin, cuando lo has dado todo, quizs el objetivo no se alcance, pero el xito est ah , en el camino, en la lucha, al haber dado lo mejor de uno mismo creo uno no tiene nada que reprocharse y quizs nicamente deba intentar modificar su manera de acometer el ataque a la "cima" para futuras ocasiones…
    Los remordimientos, como tu bien dices debemos apartarlos con celeridad de nuestra mente, pues caer significa volver a levantarse, y no debe existir en nuestro vocabulario el fracaso, sino experiencia de aprendizaje (¿recuerdas nuestro articulo "El fracaso no existe" (http://lafactoriadelexito.blogspot.com/2009/06/el-fracaso-no-existe.html)

    Muchas gracias por tu aportacin, Victim of Art

  • En mi opinin, cuando lo has dado todo, quizs el objetivo no se alcance, pero el xito est ah , en el camino, en la lucha, al haber dado lo mejor de uno mismo creo uno no tiene nada que reprocharse y quizs nicamente deba intentar modificar su manera de acometer el ataque a la "cima" para futuras ocasiones…
    Los remordimientos, como tu bien dices debemos apartarlos con celeridad de nuestra mente, pues caer significa volver a levantarse, y no debe existir en nuestro vocabulario el fracaso, sino experiencia de aprendizaje (¿recuerdas nuestro articulo "El fracaso no existe" (http://lafactoriadelexito.blogspot.com/2009/06/el-fracaso-no-existe.html)

    Muchas gracias por tu aportacin, Victim of Art

  • César Álvaro

    En mi opinión, cuando lo has dado todo, quizás el objetivo no se alcance, pero el éxito está ahí, en el camino, en la lucha, al haber dado lo mejor de uno mismo creo uno no tiene nada que reprocharse y quizás únicamente deba intentar modificar su manera de acometer el ataque a la "cima" para futuras ocasiones…
    Los remordimientos, como tu bien dices debemos apartarlos con celeridad de nuestra mente, pues caer significa volver a levantarse, y no debe existir en nuestro vocabulario el fracaso, sino experiencia de aprendizaje (¿recuerdas nuestro articulo "El fracaso no existe" (http://lafactoriadelexito.blogspot.com/2009/06/el-fracaso-no-existe.html)

    Muchas gracias por tu aportación, Victim of Art

  • Victim of Art

    Buen artículo. Lo único que le añadiría sería que dándolo todo, si no llega el éxito deseado, no te arrepientas. No tienes añadido el sentimiento de "haber podido y no haber hecho". No tienes estos remordimientos con el efecto negativo consecuente.

    No hay duda, lo mejor es darlo todo "en la cancha", sea cual sea la cancha.