Ser como el rio que fluye, Paulo Coelho

Paulo Coelho, ser como el río que fluye (video + artículo)

Habrás escuchado a alguna persona decirte que tienes que ser como el río que fluye para transitar por la vida. Y con sinceridad creo que es una filosofía de vida que en muchas ocasiones nos ayuda a ser más flexibles, nos ayuda a integrarnos con el universo.

En esta entrada de hoy, acerca del libro de escritor brasileño Paulo Coelho, “ser como el río que fluye” podemos aplicar eso de “una imagen vale más que mil palabras”. Algo con lo que no siempre comulgo, pues en mi opinión la imaginación de uno mismo queda frenada y nuestro cerebro no tiene que trabajar… y si no se ejercita, acabamos muriendo en vida.

Fue una agradable sorpresa ver que uno de vosotros, Nacho, 😉 había publicado este vídeo en la página de facebook de Un Universo Mejor, y creo que merecía la pena que tuviese un mayor alcance, que llegase a más de vosotros.

Por eso está aquí, es muy breve, 3 minutitos justos, y creo con total seguridad que te encantará, si quieres puedes cerrar los ojos y simplemente escuchar ¡Dale al play!

Como podrás comprobar son frases inspiradoras y con un fuerte contenido motivacional del libro de Paulo Coelho, “ser como el río que fluye”, el cual , casualidades de la vida, llevaba un tiempo “aparcado en mi mesilla”  para una nueva relectura y que tras ver este vídeo he sentido debía retomar… se lo merece pues creo que es de lo mejor de Paulo Coelho.

Este video y el texto que tienes a continuación es una oda para que salgas de tu zona de confort , para que de una vez por toda vayas a por los objetivos que te marcas en la vida.

¿Qué fuerza es esa que nos impele a alejarnos de la comodidad y nos hace afrontar desafíos, aun sabiendo que la gloria de este mundo es transitoria? 

Creo que ese impulso se llama: la búsqueda del sentido de la vida.

Paulo Coelho

“Un río nunca pasa dos veces por el mismo lugar”, dice un filósofo. “La vida es como un río,” comenta otro filósofo, y ambas podemos decir que son metáforas que buscan el sentido de la vida.

La vida es como un río que nace en un manantial y avanza sin parar, sin dejar de fluir hasta acabar el el mar, nuestro destino final, nuestra muerte. Pasaremos entre montañas, recorreremos valles pero siempre e inexorablemente seguiremos avanzando. De nosotros depende convertir ese torrente en un viaje apasionante y lleno de vida. ¿No crees?

De ti depende convertir el torrente de la vida en un viaje apasionante. @cialvaro . César Álvaro - ¡Compártelo!    

A continuación te dejo con el texto para que lo leas tranquilamente, sin prisas. Merece la pena detenerse y reflexionar en cada uno de sus puntos.

Texto de “ser como el río que fluye”

  • Elige la montaña que deseas subir. No te dejes llevar por los comentarios de otros, como “aquella es más bonita” o “ésta es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y mucho entusiasmo para lograr tu objetivo, por lo que eres el único responsable y debes estar seguro de lo que haces
  • Has de saber llegar hasta delante de ella. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos; bella, interesante, llena de desafíos, pero, cuando intentamos aproximarnos, ¿Qué ocurre? Las carreteras la rodean, hay bosques entre tú y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un día estés delante de la cima que pretendes alcanzar.
  • Aprende de quien ya caminó por ahí. Por más que te consideres único, siempre hay alguien que tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares para colocar la cuerda, senderos, ramas rotas, para agilizar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.
  • Los peligros, vistos de cerca, son invencibles. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a tu alrededor. Hay despeñaderos, claro. Hay grietas imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero, si sabes dónde colocar el pie, notarás las trampas y sabrás rodearlas.
  • El paisaje cambia, así que aprovéchalo.  Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos: aprovéchalo para descubrir cosas que aún no habías advertido.
  • Respeta tu cuerpo. Solo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atención que merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te puede dar. Si andas demasiado deprisa, acabaras cansado y desistirás a la mitad. Si andas muy despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa, pero sigue andando.
  • Respeta tu alma. No te repitas todo el tiempo: “voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe, lo que ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. Una obsesión no ayuda nada a la búsqueda de tu objetivo y acaba privándote del placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, porque eso te hará perder la fuerza interior
  • Prepárate para caminar un kilómetro más. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes. Ha de llegar el momento en que lo que parecía cerca esté aún muy lejos, pero, como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.
  • Alégrate cuando llegues a la cumbre. Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima, siempre sopla viento) purifique tu mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón. Qué bien: lo que antes era sólo un sueño, una visión distante, ahora es parte de tu vida, lo has conseguido.
  • Haz una promesa. Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías y dite que a partir de ahora la usaras durante el resto de tus días. De preferencia, promete también descubrir otra montaña y partir hacia una nueva aventura.
  • Cuenta tu historia. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras personas sentirán entonces el valor para afrontar sus propias montañas.

Si me preguntas si este es el mejor libro de Paulo Coelho, te diré que depende. Si te gustan los relatos cortos, llenos de fuerza la respuesta es clara: si.

Aunque con independencia de si son relatos cortos o una novela larga, sinceramente este motivador texto está en lo más alto de los que he leído del autor brasileño,  puedo decir sin riesgo a equivocarme que es uno de los mejores libros de Paulo Coelho que podrás leer.

Y por último, y si me permites, una recomendación:

Acuérdate ser como el río que fluye, en tu entorno, en tu vida.

¡Namasté!

(¿Conoces está mágica palabra? Pulsa en ella, te encantará aprender su significado 🙏 )

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César Álvaro

Cofundador de www.ununiversomejor.com y curioso investigador de todo lo relacionado con la felicidad y el éxito. Tratando de sacar lo mejor de mi y de todo lo que me rodea. Con muchos sueños por cumplir y muchísimas ganas de dar guerra por muchos años. ¡Me encanta la vida!